Prensa
En medios gráficos locales, nacionales e internacionales | Notas en la web | Varios | Bibliografía


Entrevista al Grupo Escombros

Revista Veintitrés . Año 2005


Por Raquel Roberti

“Nos sorprende seguir vivos cada mañana, sentir sed e imaginar el agua. Somos artistas de lo que queda. Escombros”. El graffitti, en un paredón de San Telmo, inauguró un grupo artístico y una modalidad: arte en la calle. Era 1988 y la hiperinflación jaqueaba a la sociedad que parecía derrumbarse. De allí el nombre que eligieron y que, en aquel momento, pensaron en cambiar “cuando mejorara la situación”. Lo que no imaginaron es que diecisiete años más tarde seguiría teniendo vigencia.

Escombros se comunica con la sociedad mediante instalaciones, intervenciones, manifiestos, murales, objetos, afiches o poemas, para expresarse. Para comenzar su actividad eligieron las representaciones teatrales (performances) que les permitió usar lo único que tenían: sus cuerpos. El registro fotográfico de esas acciones se convirtió en el corazón de la primera muestra del grupo: Pancartas, que se realizó en Paseo Colón y Cochabamaba, bajo la autopista.

Así nació, por ejemplo, La Piedad Latinoamericana, que recrea una obra y un tema clásicos de la historia del arte pero desde una perspectiva actual. Optaron por la obra de Miguel Angel porque, consideran, esa escultura muestra una madre con su hijo muerto en sus brazos. Una situación que se repite en la Argentina de hoy por causas tan diversas como desnutrición o enfermedades curables.

Toda vía de comunicación sirve al grupo para lograr su objetivo: “Amplificar la conciencia colectiva. El arte es el espejo de la sociedad en que vivimos. Por eso nuestra reflexión central es sobre el poder y el abuso del poder”.

–¿Se puede hablar del poder en abstracto?
–Si, porque no importa quien lo detente. El poder quiere un mundo de ciegos, sordos y mudos. Quien ve, oye y habla, puede llegar a decir “Basta”, la palabra que más teme el poder. Nosotros tiramos semillas para que los hijos de nuestros hijos puedan ver y vivir en una sociedad menos cruel y un poco más justa.

El que habla es Luis Pazos, vocero circunstancial del grupo, que se modificó en el tiempo con incorporaciones y deserciones. Los integrantes actuales, José Altuna, Claudia Castro, Horacio D'Alessandro, David Edward, Adriana Fayad, Héctor Puppo y Pazos, son arquitectos, diseñadores gráficos, periodistas, ingenieros y artistas plásticos. Pero no firman los trabajos a nivel individual: cada palabra, cada obra, cada texto, es un producto colectivo.

–¿Cómo resuelven qué hacer?
–Lo que hacemos surge de un debate filosófico interno bajo la premisa de que todos deben entender lo que hacemos. Sabemos que el arte no cambia al mundo pero afecta a pequeños grupos o a individuos. Y eso pretendemos.

–¿Se encuadran en arte político?
–No, lo nuestro es arte urbano y humanista, una reflexión sobre la condición del hombre argentino, que se extiende al latinoamericano que vive situaciones parecidas.

–¿Cuál es el diágnostico social que hacen?
–Esta es una sociedad desmembrada, rota. La desocupación, el hambre y la imposibilidad de progresar rompen la voluntad de vivir, el miedo a la libertad rompe la posibilidad de cambio. Hay que pelear por la búsqueda de la verdad y la defensa de la libertad. En este marco hay un solo proyecto cultural posible: la supervivencia. Pero no hay que tener miedo.

–¿Cómo se lleva adelante esa pelea?
–Con solidaridad. A la economía dineraria hay que oponerle la solidaria. En nuestros trabajos el material lo brinda quien lo tiene, lo usa quien sabe hacerlo, y se lo lleva el que lo necesita: los cuadros sirven para tapar ventanas; las esculturas de madera para prender fuego y calentarse; las de bronce y mármol para venderlas por kilo y comprar comida. Enseñar a leer y escribir o pintar una escuela también son obras de arte. Los ejemplos no son casuales. La actividad de Escombros contempló en estos años cada una de esas tareas, entre otras. Por ejemplo, la convocatoria de 2002 “El sembrador de soles”: El grupo sembró la plaza Islas Malvinas, de la Plata –donde concentran sus acciones– con 500 círculos de cartón simulando soles e invitó a la gente a dejar un mensaje en ellos. Los pibes de Pantalón Cortito, hogar para chicos de la calle, llegaron a las dos de la tarde y esperaron horas para llevarse todos los cartones, pero antes preguntaron: “¿Nosotros también podemos escribir?”.
El arte en la calle dura poco, pero la más efímera de las obras de Escombros fue “Mar de Banderas”: clavaron sobre el césped de Plaza Francia cientos de banderas argentinas con la inscripción “Ay, Patria mía”. La puesta duró diez minutos, el tiempo que la gente demoró en llevárselas a sus hogares.

–¿Por qué el lamento de esa inscripción?
–Porque somos parte de una sociedad que contempla inerme la destrucción de sus tradiciones, valores y proyectos; y cuyo destino es convertirse en tierra arrasada. Porque vivimos en un país donde a los jóvenes les robaron el futuro y en el que los gobernantes están corrompidos por la ilusión del Primer Mundo. Aquí cada día mueren más de cuarenta chicos a causa del hambre, mientras que el pan nuestro de cada día ya no es tan nuestro y no está en la mesa de todos los días; se convirtió en un objeto inaccesible, lejano, ajeno, como si fuera de otro mundo.

–¿La corrupción es la causa central?
–La corrupción y la deuda externa, el Quinto Jinete del Apocalipsis, que traen hambre, peste, guerra y muerte. Son heridas por las que la sociedad se desangra. El que resiste se desangra. La corrupción es la máxima expresión de la cultura del desprecio. Y como la basura, contamina todo lo que tiene alrededor.

Sin embargo, en el manifiesto La estética de lo Humano,
llaman a no rendirse.
–Claro, tenemos que seguir creyendo aún contra toda lógica. El sistema pretende instaurar la deshumanización y tenemos que oponer una fuerte condición humana, porque perderla sería pagar el costo más alto imaginable. Hay situaciones que sintetizan la inhumanidad del modelo social dominante y las representamos en algunas obras.

–¿Por ejemplo?
–Un viejo caballito de madera, con la inscripción: “Antes decíamos: ‘Nuestros hijos serán...’, ahora nos preguntamos: ‘¿Qué será de nuestros hijos?’”. La incertidumbre es tremenda, sobre todo porque estamos en un mundo donde los ricos son cada vez más ricos, y los pobres cada vez más pobres. En ese modelo económico es difícil no aceptar la filosofía del “sálvese quien pueda”. Pero en el mundo que viene nadie sobrevivirá por sí mismo. En esa jungla es nuestro deber amplificar la propuesta de todos o ninguno.

En ese concepto global Escombros trabaja junto a otros luchadores sociales. En este momento la compañera es Lidia Burry, quien comenzó hace dos años una pelea personal: canjear armas por comida. En un galpón de La Plata, esos revólveres se apilan, retuercen y funden. Es la obra que el grupo tiene en progreso: un monumento que superará los tres metros de altura y que retirará para siempre una gran cantidad de armas de las calles. El tema de la seguridad no les resulta ajeno, pero consideran que implantar el régimen de las siete llaves y rejas hasta la azotea sólo conduce a un encierro que termina por condenar a la soledad.

–¿Cómo ven la actualidad?
–Este es un tiempo de resistencia, lo dijimos en 2003 cuando vimos que la protesta social no era escuchada, que a pesar de todo persistía la pobreza y la desocupación, y que retornaban los viejos políticos. Los argentinos están desesperanzados y muchos renunciaron a tener comida suficiente, una vivienda digna, educación y salud. Sólo la resistencia, que ya cuenta con muchos héroes, nos devolverá la esperanza.

–¿Quiénes son esos héroes?
–Los cientos de hombres y mujeres anónimos que recorren la ciudad con sus carros, que siguen viviendo aunque no tienen ningún motivo para hacerlo. A cambio tienen, sí, la capacidad de vivir en el borde y eso les garantiza la supervivencia.

–¿Imaginan un futuro?
–La resistencia es siempre un proyecto al borde del fracaso. Pero como llegamos al futuro sin nada que perder, confiamos en que esa debilidad será nuestra fuerza. En realidad, ya nos quitaron el futuro, pero lo inventaremos, lo tomaremos por asalto. Reconstruirlo exigirá el coraje de saltar al vacío y la voluntad de sobrevivir a la caída. Lo único impensable es rendirse.

slide show
Novedades

Obras
"Llegamos al futuro"

Enero 2011
Arte y Tecnología Libro de Artista
(México).
ver más

Exposiciones
"Pavas intervenidas 2011"

18 al 29 de Mayo 2011

Arte para la promoción de los Derechos Humanos.
ver más


Publicaciones
Paraguas del Cabildo

18 de Mayo de 2011

Performance que se realizará frente al Museo del Cabildo en el marco del Día Nacional de los Museos. ver más

Prensa
Escombros en Berazategui

Más de 3.000 personas participaron de la exposición, y dejaron sus deseos expresados en la "Urna de los sueños".
ver más

www .grupoescombros.com.ar | info@grupoescombros.com.ar Grupo Escombros. Artistas de lo que queda | © 1988-2011 | La Plata |Argentina (0221) 421-1312 | |info@grupoescombros.com.ar
Grupo Proyectar